Soy un optimista de atar porque en esta vida todo es natural.
Rilke tenía razón: la vida se mantiene pura.
Rilke tenía razón: la vía se mantiene pura.
Soy un optimista de atar porque en esta vida todo es natural.
Rilke tenía razón: la vida se mantiene pura.
Rilke tenía razón: la vía se mantiene pura.
Sí. No soy único ni especial.
Esta situación nadie más la enfrenta.
La he construido yo.
Veo en estos objetos sin piel
rodeándome un mecanismo que tomó
mi conciencia. Donde los demás pueden ver
un lego.
Estarse en escribir
es de inmediato odiar
el instante
sacando medio cuerpo
buscar la sombra
de las púas
la batalla de ordenar el tiempo
asomado en el balcón
a la luz
de escalas
formar las volutas
contra la banqueta
también patear historias.
En todo caso se parece a estar dormido-