lunes, 16 de abril de 2012

(serie del poema de mí: s/t, 2008)



Soy un optimista de atar porque en esta vida todo es natural.

Rilke tenía razón: la vida se mantiene pura.

Rilke tenía razón: la vía se mantiene pura.



(serie del poema de mí: s/t, 2007)



Sí. No soy único ni especial.

Esta situación nadie más la enfrenta.

La he construido yo.

Veo en estos objetos sin piel

rodeándome un mecanismo que tomó

mi conciencia. Donde los demás pueden ver

un lego.




miércoles, 11 de abril de 2012

(serie del balcón: s/t, 2007)



Estarse en escribir

es de inmediato odiar

el instante

sacando medio cuerpo

buscar la sombra

de las púas

la batalla de ordenar el tiempo

asomado en el balcón

a la luz

de escalas

formar las volutas

contra la banqueta

también patear historias.


En todo caso se parece a estar dormido-



jueves, 29 de marzo de 2012

(serie del balcón: s/t, 2007)


Me sé canalla, excelente mentidor.

Mentir para sacar cosas, formar soldados, armar fiestas, solucionar enredos.

Me sé excelente mentidor.

Mentir para aderezar mis sueños, ocasionar gestos, enaltecer desidia, ser mejor.

Me sé mentidor.

Mentir para mostrar verdades, comer solo, adorar mujeres doblables, expulsarlas de casa.

Mentidor.

Mentir para caminar a gusto, engañarme, trabajar menos o mejor, que sí.

Mentir para contar cuentos, cuentear, obtener una lágrima, verdadear con la sonrisa de mis niños.

Mentidor.

Que me quiera quien me odia, que me odie quien no quiera, arrojar lo blando, ablandar lo duro.

Y estás en el vértice del infinito,

en la probada llaneza de mi uña,

en la dioseosa inmoralidad de mi–cada–uno,

en la ínfima grasa de tus infiernos.

María cosa, María covacha perdida,

mentiras largas, doradas, ríos en calle de bajada,

delirios decantados, íos perpetuos.

Mis mentiras mamadas.


Y vuelvo al fin.


Sé que hablas con la gente, compras botas españolas

y frutas de mujer anaquel

mirando tu casa

oxitosándome.

Sé que estás frita en mis sueños, dando

saltos, moviendo los ojos de pé a pá

sin la boca abierta.


Y vuelvo al fin.


Me sé canalla, mentir me salva,

sí, no, sí, no. Me salva,

dame,

de nuevo,

tus manos.


Y vuelvo al fin.


Que tu madre nos mata

y me mate tu madre

siendo el ruido del estornudo

el estertor.


Y vuelvo al fin.


Mentirte caminando de tus manos a tu casa

—sacarle el grito—

sacrificarte en la muralla de ti, tu propiedad,

derruir tu brillante lengua,

ejercer el poder

escondido

en el pliegue

de la cadena que espera de nuestros cuellos.


Aquí estoy,

vuelvo al fin.

(serie del balcón: s/t, 2007)



¿Qué ha pasado en el borde de mi balcón?


Una mujer meabrasa.

Errata.


Yos

de mujeres me trato. ¡Al cuerpo!


Y frágil misterio profundo y duro.


Si no podemos vernos helecho

pus

muramos.


La luz une y lastra.


¡Todo por contar lo visto!


Se acaba.

viernes, 17 de febrero de 2012

(serie del balcón: s/t, 2007)



La experiencia límite es indescriptible.

Comienzo así.


el cuerpo resiste el alma no

él mueve ella escapa

todo lo hiere nadie la ve

se diluye en polvo se adivina en vaho


Piénsese el piso, ámese el cielo.

La línea rota se perpetúa

en un espejismo de la inteligencia

en su camino apremiado de fe.

Como la luna repta si está llena.


Pero paguemos un alto

para mirar las cimas

del volcán, el techo,

el algodón de nubes y de espuma.

Abramos la zancada y el compás

de las manos y a Midas

hagámoslo mirada.


Ustedes, porque nadie más puede, hundan

sus zapatos en un charco

de calle después de la lluvia;

miren que gotea el cielo,

que la lluvia llama la nube negra.

Como miro el tinto después de la droga dura.


No sientan el barrote seco,

el hielo del acero colado;

no escuchen sus rumores llegar

golpeados a la frente, los ojos

clorados, las manos cruzadas

fuera de la celda que mea ente,

los dedos entramos lozanos.


Porque el teatro nuestro de cada día

es la forma manierista, nuestro término

medio.

Y oren. Los que puedan.





(serie del balcón: s/t, 2006)



que masa la crema

de tu desierto frente a mí


que magia la riña

de los humores que te escurren


figura danzante gritona

de papel añándose

inaudibles

ágatas desde mi lengua

dactil

obrar hinojos

despielgar

el hueco en tierra

plantarte

desvanecido sobre los granos


¡es cuanto!

gradilla estrella dote

duermevuela

de claxon