viernes, 3 de junio de 2011

(serie primeros poemas: s/t, 2002)



no es que el amor roce

solo

agota

hiela mis manos

moras

las chupo

trago





Nieve de menta (serie primeros poemas: 2001)


Infancia derretida en mi nieve de menta.

Convido estirando el brazo

a la paloma que bebe de la cuchara de plástico…

De dónde —pregunto— me viene el afán franciscano.

He caído en el engaño del bato de Asís:

no la miseria prístina que hermana

sino la pata de perro que enseña.


La soledad es desarraigo porque es

dejar el aire, la tarde, el olor de la tierra…

No abrir la ventana, dejarla abierta,

escoger un rumbo desafiando a Dios–tino,

el destino que es camino de piedra.


Hallo entre los sueños cotidianos el mundo que me rodea.

Y oigo el cuac cuac del niño de plomo que aletea

y grita su enfado

extiende las manos

la paloma se aleja.





(serie primeros poemas: s/t, 2000)



El suicidio estaba presente

azaroso noctámbulo dejaba caer piezas

de acero: tornillos clavos pernos

¿Quién conoce aquellos estertores

golpear el piso la cabeza lo hueco?




(serie primeros poemas: s/t, 1998)


Las uñas narran en tus poros

mi silencio

—ahuyenta tus palabras—

y viceversa


Tu cabello busca acomodarse en el piso

tus rodillas en las mías

nuestros olores

la luz llega al vidrio

un descuido es tu cara

cansada

tus ojos cerrados

tu respiración

mis ojos

tus tetas

mis manos

tus nalgas

al piso


Sin separar mi semen

de tu piel

mi lengua es tus labios


En vano el amor

insiste en entrar





Espurrea (serie primeros poemas: 1994)

Las limosnas

no serían recuerdos del escarnio

si no volaran a diario en los templos


El amor decae entre insomnios

pierde quietud

la espina del espíritu


En dedos entrelazados

una mano es pala

la otra charco


Un rostro refleja el vidrio

que parpadea

vivo con malhechos


Cada dios grita piedad

lejos

a tiro de piedra





(serie primeros poemas: s/t, 1994)



Sólo me molesta cuando jala hacia abajo

y corta un poco más

La sangre pegada al cuerpo

y secarse


Miro su rostro de pequeñas estrellas

envueltas en un semblante impávido


Se dirá que la amo





(serie primeros poemas: s/t, 1993)

Un cuarto
de litro
de coñac
pelar cada gota

Viento es frío: mi cabeza quiere abrigarse

La vista brisa
la mano flora
un extraño recuerdo
en una noche

(serie primeros poemas: s/t, 1993)

una mancha describe la extensión de mi sueño

la abstracción de un infinito
huraño

una noche
frente al mar
oliendo el humo de la marihuana
impidiendo que llegue el mar
el agrio sonido del mar
avanza
la piel de mis zapatos

(se mete la arena)

mis manos trozan la noche
y nado nado y la espuma es su fauna

tez de mar apesadumbrado
agarra mi lengua

las olas arrullan

quisiera dejar de ser a veces


Mazatlán